martes, 20 de abril de 2010

Los nuevos entes del sensacionalismo

No debería ser así, pero actualmente la política y el periodismo mantienen una íntima relación en la que posiblemente cualquiera de los dos se derrumbaría sin el otro. Los políticos ya no piensan en como “conquistar” a las masas, o cómo resolver los problemas del país, sino que prefieren contratar un estilista para que les digan qué tipo de corbata han de ponerse, cuál es su mejor perfil, o el color de traje. Hechos tan absurdos como los ejemplos anteriores están corrompiendo la política, arrastrando por consiguiente al periodismo.

Las noticias que acompañan a las fotos en los periódicos pierden su valor, puesto que los lectores prefieren observar una foto con su respectivo pie de foto antes que leerse una noticia de cinco o seis párrafos en la que me va a describir la imagen. Lo audiovisual está ganando a lo lírico, el gran trabajo y esfuerzo que supone desarrollar y escribir adecuadamente una noticia está siendo desplazado por el trabajo de una cámara de fotos en la que una persona determinada (sin la necesidad de ser periodista) pulsa un botón y automáticamente obtiene la respuesta. Es triste, pero es la realidad.

¿Qué importa más, la imagen de Zapatero y Obama dándose la mano o un texto de cómo transcurrió el acto? Los políticos con el día a día nos están dando la respuesta, por lo que ellos, sólo ellos, nos pueden explicar por qué se preocupan más por cosas tan absurdas como el pose o el color de la corbata, cuando hay personas que luchan cada día en la calle para obtener un solo euro y las cuales serían felices con el dinero que cuesta el traje de Esperanza Aguirre, por ejemplo. ¿Por qué no despreocuparse de la imagen personal y preocuparse del pueblo? Es una gran pregunta, sin duda.

Y ojalá todos los problemas fueran de imagen, pero también estos presumidos políticos intentan muñir a sus ciudadanos dando a conocer los hechos que ellos quieren que se conozcan, y nos los reales y verídicos. Como destaca Cebrián, presidente del grupo PRISA, en su artículo, los políticos se han encargado de fomentar la repulsa hacia la nueva Televisión Digital Terrestre (TDT). Ellos no han explicando nada a cerca de la Ley de Comunicación Audiovisual o las ventajas y desventajas de la televisión digital. Simplemente han “dado bombo” y han hecho comercial un servicio calificado como necesario.

Adquirir una nueva televisión ha sido la meta de muchas familias en los pasados meses, pero la desinformación de éstas era enorme. ¿A quién podemos consultar en estos casos? Miles de preguntas carecen de respuesta hoy en día, donde los políticos se están convirtiendo en sensacionalistas, y por lo tanto, los diarios se interesarán por aquello que de verdad cause un efecto, y no por la novedad, por el hecho informativo.

Una posición idealista sería decir que las nuevas generaciones de periodistas debemos y podemos cambiar esta situación, pero no. Algo tiene que cambiar desde arriba, desde las llamadas élites del país.

domingo, 7 de marzo de 2010

¿Fiesta de interés cultural?

Los espectáculos taurinos en nuestro país están vigentes desde el siglo XII, pero actualmente esta tradición está atravesando por un momento de inestabilidad y de cierto peligro, debido a las quejas por parte de los grupos “anti taurinos” para abolir esta fiesta recientemente considerada de interés cultural.

El debate ha comenzado en el pueblo catalán, donde un grupo de personas comenzó a demandar la abolición de las corridas de toros en todo el territorio de Cataluña. En un principio estas protestas fueron ignoradas, pero el debate se ha ido profundizando hasta llegar al gobierno catalán. Cierto es que las corridas de toros en Cataluña se han ido empobreciendo con el paso del tiempo, pero la extensión de la protesta ha llegado hasta la Comunidad de Madrid, donde muchos diarios han puesto en portada a la presidenta, Esperanza Aguirre, con un capote en mano defendiendo la fiesta nacional. Pero, ¿por qué en Cataluña se pone en peligro la tradición y en Madrid se ignoran las quejas? Quizá se trate de una cuestión política, alejándose de la mera tradición, pero el caso es que la presidenta tomó la plaza de toros de Las Ventas para rodar un anuncio publicitario en el que declara la fiesta Bien de Interés Cultural en la Comunidad.

La presidenta de la comunidad, una vez más, pone cara a las quejas recibidas en contra de la tauromaquia, pero con argumentos como “abolirla sería atacar contra la propia cultura del país” o “se trata de una tradición milenaria” ha conseguido su objetivo, y al menos en Madrid las corridas de toros seguirán vigentes por mucho tiempo. Diferente es el caso de Cataluña, donde la fiesta taurina pierde espectáculos por minuto. Aguirre afirma que se trata de una disputa política, entendiendo por esto el choque entre ambos partidos, Partido Popular y Partido Socialista, en el que el primero está a favor de la tauromaquia y el segundo en contra. Es posible que sea así, y que quizá las ideas independentistas de gran parte de la población catalana asignen los toros con el conservadurismo, y por consiguiente, con los populares.

En definitiva, esta “disputa” se puede ver desde dos perspectivas: en primer lugar, como una continua rivalidad entre las ciudades de Madrid y Barcelona; en segundo lugar, la necesidad de abolir las corridas como signo característico de la comunidad catalana. Lo cierto es que es una tradición con más de ocho siglos en España, causa de la cual hace que en ferias señaladas aumente el turismo, y por lo tanto revocarla sería una locura. Pero por otro lado vemos como los animales sufren mientras los aficionados disfrutan.

¿Quién ganará la batalla?

jueves, 25 de febrero de 2010

“A la huelga, a la huelga, oé oé”


Aunque sea una frase muy aplicable a muchos lemas, el más típico y usado es el “ a por ellos oé, a por ellos oé,…” parece inadmisibles que periódicos de la talla del ABC la usen para redactar una noticia. Concretamente se trata de la noticia publicada ayer en la edición digital del mismo.

Pero el problema no es solo el uso de frases desapropiadas y con falta de contenido periodístico, sino también el afán por la meteorología. Si si, el ABC a este paso estrenará un nuevo apartado llamado “meteorología española”. ¿Es posible que un periódico de esta talla se dedique a publicar noticias de este tipo? La cuestión es que ABC relata la manifestación que tuvo lugar el pasado martes organizada por CCOO y UGT en contra del alargamiento en la edad de jubilación, pero apenas se aportan datos que puedan considerarse veraces o situaciones creíbles referentes a la manifestación en sí, sino que nos hablan continuamente del tiempo que hizo en Madrid durante la tarde. ¡Ya sabemos que llovió e hizo viento! No hace falta que nos den detalles de si la población española prefiere quedarse en casa ante la lluvia, o si las pancartas eran efectivas o no.

Con esto se demuestra que a la noticia le falta certeza, veracidad, criterios de justificación, y falta de datos. Apenas nos aporta un dato “concreto” , se trata de un número aproximado (más bien calculado por la cuenta de la vieja) que relata el número de personas que asistieron a la manifestación. Uno de los grandes periódicos del país, y digo grandes porque el ABC tiene una trayectoria impecable y de gran profesionalidad, no puede permitirse este tipo de errores. Es cierto que últimamente está adoptando una postura más “derechista”, pero no es bueno demostrarla de continuo, y mucho menos utilizando la meteorología como una escusa para decirnos indirectamente que faltaron asistentes a la manifestación convocada por “meros” sindicalistas.

Una vez más encontramos un caso de noticia en la que se ve el plumero a los directivos de los periódicos. ABC siempre ha sido de derechas, pero buenos profesionales, por lo que deberían encarrilar bien sus noticias, porque el ejemplo que aparece de la niña de 9 años que acompaña a su madre a la manifestación nos aporta una dosis de ejemplo. ;-)

lunes, 22 de febrero de 2010

Roman Holiday

A veces ser princesa no es fácil. Todo el mundo deseamos ser princesas, pero cuando realmente lo eres existen deseos de escapar del mundo de las citas, compromisos y cumplimientos. Alemania, Holanda, Francia… muchos países que llevamos deseando conocer durante años, las princesas se los recorren en una semana. Pero el problema es cuando llegas a tu cuarto y te espera una criada poniéndote al día de todos los actos de mañana, un asesor de imagen y un médico pesado revisándote cada día para ver cuál es el estado de la joven princesa.

Pues bien, con tantos compromisos y actos obligatorios la princesa empieza a cansarse de la situación, por lo que decide tener un día de paz y tranquilidad, desconectando de aquel mundo que le tocó vivir. Si en esa locura aparece un hombre que te protege, cuida e incluso llega a quererte en tan solo unas horas, el viaje se hace más maravilloso todavía. Y, ¿qué ciudad más apropiada para vivir esa dulce locura? No podía ser otra que Roma…

Carabinieris en todos los medios, pero la princesa está feliz rompiendo con su protocolo, huyendo de la policía, conduciendo una Vespa y saltando al rio. Pasadas las 24h de su aventura en la capital de Italia, la princesa se vuelve triste y decide volver al Coliseo, donde se alojaba con su familia. Atrás deja al príncipe que siempre quiso, el cual está dispuesto a cambiar el reportaje de su vida por la sonrisa de la jóven y dulce princesita, y una ciudad llena de amor...

Así le ocurrió a Anna, la cual llegó a aborrecer ser princesa…