martes, 15 de noviembre de 2011
Trabajo radiofónico 2.0
Twitter, instrumento de cambio en la política
Cambios, adaptaciones, novedades, actualizaciones. Palabras que últimamente están muy presentes en la vida de muchas personas, pero especialmente en periodistas y políticos que se han visto emergidos en un mundo que necesita las nuevas tecnologías para seguir adelante. Las “formas clásicas” de comunicar se han visto complementadas con las nuevas herramientas que dan efectividad al acto. Un ejemplo de ello es Twitter.
Twitter ha conseguido que los eslogan políticos tradicionales se vean reemplazados por lo que conocemos como hashtag, es decir, un eslogan central, de escasos caracteres, que actúa de forma permanente durante toda la campaña. De esta forma, el hashtag penetra en la comunidad twittera y puede alcanzar una gran eficacia.
Los políticos tienen una oportunidad en la red para llegar a la sociedad a través de mensajes muy cortos y directos. Pero esto también supone una responsabilidad tanto para ellos como para los responsables de comunicación de los partidos, ya que un mínimo error puede ser muy condicionante. Por ello, han de prestar una gran atención a los mensajes que van a difundir y a las formas de expresarse.
Cuestiones como la marca personal, la reputación y las estrategias políticas, se ven plasmadas en un perfil, bien personal o bien de partido. Diferentes estrategias, pero un solo objetivo: ganar las elecciones. Esas son algunas de las palabras que se pudieron escuchar durante la jornada. Algunos partidos optan por ser más directos, más interactivos con sus seguidores, así como otros prefieren mantenerse al margen y únicamente compartir lo que ellos creen convenientes, pero ambos casos tienen el mismo fin.
“Twitter es un instrumento perfecto para los directores de campaña”, afirma el profesor Luis Izquierdo. Y cierto es. En el momento que se ofrece una herramienta a través de la cual los partidos políticos pueden llegar a los ciudadanos de una forma tan sencilla, se convierte en un privilegio.
No obstante, no todo son ventajas en esta nueva forma de comunicación 2.0, sino que en muchos casos, han surgido una serie de polémicas en la red por culpa de un twett que se podía interpretar de varias formas, o de un mensaje con falta de claridad. Recordemos pues, el caso de Mariano Rajoy en el que tuvo un intercambio de mensajes en Twitter con un seguidor, donde discrepaban en algunas de las medidas que el candidato popular proponía para su programa electoral. En este caso, la lluvia de críticas para Rajoy fue abrumadora. Por ello, las nuevas herramientas también dan lugar a críticas negativas y a la problemática.
Los responsables de comunicación tienen un papel vital, porque en algunas ocasiones, los políticos encargan a éstos escribir en su cuenta personal de Twitter. Por ello, los responsables han de ser muy meticulosos con cada palabra que escriben, ya que un fallo podría pasarles factura y tener serias consecuencias.
Ciento cuarenta caracteres, determinantes en estos tiempos, donde para muchos el cambio es necesario. Diferentes estrategias entre partidos. Pero todos tienen claro que la adaptación a las nuevas tecnologías es necesaria en la sociedad actual, donde la mayoría de las personas disponen de una cuenta en Twitter, y no sólo eso, sino también donde muchos acuden en busca de información directa, de político a persona.
martes, 20 de abril de 2010
Los nuevos entes del sensacionalismo
No debería ser así, pero actualmente la política y el periodismo mantienen una íntima relación en la que posiblemente cualquiera de los dos se derrumbaría sin el otro. Los políticos ya no piensan en como “conquistar” a las masas, o cómo resolver los problemas del país, sino que prefieren contratar un estilista para que les digan qué tipo de corbata han de ponerse, cuál es su mejor perfil, o el color de traje. Hechos tan absurdos como los ejemplos anteriores están corrompiendo la política, arrastrando por consiguiente al periodismo.
Las noticias que acompañan a las fotos en los periódicos pierden su valor, puesto que los lectores prefieren observar una foto con su respectivo pie de foto antes que leerse una noticia de cinco o seis párrafos en la que me va a describir la imagen. Lo audiovisual está ganando a lo lírico, el gran trabajo y esfuerzo que supone desarrollar y escribir adecuadamente una noticia está siendo desplazado por el trabajo de una cámara de fotos en la que una persona determinada (sin la necesidad de ser periodista) pulsa un botón y automáticamente obtiene la respuesta. Es triste, pero es la realidad.
¿Qué importa más, la imagen de Zapatero y Obama dándose la mano o un texto de cómo transcurrió el acto? Los políticos con el día a día nos están dando la respuesta, por lo que ellos, sólo ellos, nos pueden explicar por qué se preocupan más por cosas tan absurdas como el pose o el color de la corbata, cuando hay personas que luchan cada día en la calle para obtener un solo euro y las cuales serían felices con el dinero que cuesta el traje de Esperanza Aguirre, por ejemplo. ¿Por qué no despreocuparse de la imagen personal y preocuparse del pueblo? Es una gran pregunta, sin duda.
Y ojalá todos los problemas fueran de imagen, pero también estos presumidos políticos intentan muñir a sus ciudadanos dando a conocer los hechos que ellos quieren que se conozcan, y nos los reales y verídicos. Como destaca Cebrián, presidente del grupo PRISA, en su artículo, los políticos se han encargado de fomentar la repulsa hacia la nueva Televisión Digital Terrestre (TDT). Ellos no han explicando nada a cerca de la Ley de Comunicación Audiovisual o las ventajas y desventajas de la televisión digital. Simplemente han “dado bombo” y han hecho comercial un servicio calificado como necesario.
Adquirir una nueva televisión ha sido la meta de muchas familias en los pasados meses, pero la desinformación de éstas era enorme. ¿A quién podemos consultar en estos casos? Miles de preguntas carecen de respuesta hoy en día, donde los políticos se están convirtiendo en sensacionalistas, y por lo tanto, los diarios se interesarán por aquello que de verdad cause un efecto, y no por la novedad, por el hecho informativo.
Una posición idealista sería decir que las nuevas generaciones de periodistas debemos y podemos cambiar esta situación, pero no. Algo tiene que cambiar desde arriba, desde las llamadas élites del país.
domingo, 7 de marzo de 2010
¿Fiesta de interés cultural?
Los espectáculos taurinos en nuestro país están vigentes desde el siglo XII, pero actualmente esta tradición está atravesando por un momento de inestabilidad y de cierto peligro, debido a las quejas por parte de los grupos “anti taurinos” para abolir esta fiesta recientemente considerada de interés cultural.
El debate ha comenzado en el pueblo catalán, donde un grupo de personas comenzó a demandar la abolición de las corridas de toros en todo el territorio de Cataluña. En un principio estas protestas fueron ignoradas, pero el debate se ha ido profundizando hasta llegar al gobierno catalán. Cierto es que las corridas de toros en Cataluña se han ido empobreciendo con el paso del tiempo, pero la extensión de la protesta ha llegado hasta la Comunidad de Madrid, donde muchos diarios han puesto en portada a la presidenta, Esperanza Aguirre, con un capote en mano defendiendo la fiesta nacional. Pero, ¿por qué en Cataluña se pone en peligro la tradición y en Madrid se ignoran las quejas? Quizá se trate de una cuestión política, alejándose de la mera tradición, pero el caso es que la presidenta tomó la plaza de toros de Las Ventas para rodar un anuncio publicitario en el que declara la fiesta Bien de Interés Cultural en la Comunidad.
La presidenta de la comunidad, una vez más, pone cara a las quejas recibidas en contra de la tauromaquia, pero con argumentos como “abolirla sería atacar contra la propia cultura del país” o “se trata de una tradición milenaria” ha conseguido su objetivo, y al menos en Madrid las corridas de toros seguirán vigentes por mucho tiempo. Diferente es el caso de Cataluña, donde la fiesta taurina pierde espectáculos por minuto. Aguirre afirma que se trata de una disputa política, entendiendo por esto el choque entre ambos partidos, Partido Popular y Partido Socialista, en el que el primero está a favor de la tauromaquia y el segundo en contra. Es posible que sea así, y que quizá las ideas independentistas de gran parte de la población catalana asignen los toros con el conservadurismo, y por consiguiente, con los populares.
En definitiva, esta “disputa” se puede ver desde dos perspectivas: en primer lugar, como una continua rivalidad entre las ciudades de Madrid y Barcelona; en segundo lugar, la necesidad de abolir las corridas como signo característico de la comunidad catalana. Lo cierto es que es una tradición con más de ocho siglos en España, causa de la cual hace que en ferias señaladas aumente el turismo, y por lo tanto revocarla sería una locura. Pero por otro lado vemos como los animales sufren mientras los aficionados disfrutan.
¿Quién ganará la batalla?
jueves, 25 de febrero de 2010
“A la huelga, a la huelga, oé oé”
Aunque sea una frase muy aplicable a muchos lemas, el más típico y usado es el “ a por ellos oé, a por ellos oé,…” parece inadmisibles que periódicos de la talla del ABC la usen para redactar una noticia. Concretamente se trata de la noticia publicada ayer en la edición digital del mismo.
Pero el problema no es solo el uso de frases desapropiadas y con falta de contenido periodístico, sino también el afán por la meteorología. Si si, el ABC a este paso estrenará un nuevo apartado llamado “meteorología española”. ¿Es posible que un periódico de esta talla se dedique a publicar noticias de este tipo? La cuestión es que ABC relata la manifestación que tuvo lugar el pasado martes organizada por CCOO y UGT en contra del alargamiento en la edad de jubilación, pero apenas se aportan datos que puedan considerarse veraces o situaciones creíbles referentes a la manifestación en sí, sino que nos hablan continuamente del tiempo que hizo en Madrid durante la tarde. ¡Ya sabemos que llovió e hizo viento! No hace falta que nos den detalles de si la población española prefiere quedarse en casa ante la lluvia, o si las pancartas eran efectivas o no.
Con esto se demuestra que a la noticia le falta certeza, veracidad, criterios de justificación, y falta de datos. Apenas nos aporta un dato “concreto” , se trata de un número aproximado (más bien calculado por la cuenta de la vieja) que relata el número de personas que asistieron a la manifestación. Uno de los grandes periódicos del país, y digo grandes porque el ABC tiene una trayectoria impecable y de gran profesionalidad, no puede permitirse este tipo de errores. Es cierto que últimamente está adoptando una postura más “derechista”, pero no es bueno demostrarla de continuo, y mucho menos utilizando la meteorología como una escusa para decirnos indirectamente que faltaron asistentes a la manifestación convocada por “meros” sindicalistas.
Una vez más encontramos un caso de noticia en la que se ve el plumero a los directivos de los periódicos. ABC siempre ha sido de derechas, pero buenos profesionales, por lo que deberían encarrilar bien sus noticias, porque el ejemplo que aparece de la niña de 9 años que acompaña a su madre a la manifestación nos aporta una dosis de ejemplo. ;-)


